Mercedes-Benz

Mercedes-AMG GT 63 S E PERFORMANCE

02.09.2021

Mercedes-AMG GT 63 S E PERFORMANCE - Mercedes Benz Citycar Sur
La recuperación comienza en el momento en que el conductor levanta el pie del pedal acelerador, es decir, en régimen de retención sin pisar el pedal de freno. Durante esta fase se carga la batería y se genera un momento de frenado elevado, con lo que disminuye el desgaste de los frenos de servicio en las ruedas que, en función de la situación del tráfico y el nivel de recuperación, ni siquiera necesitan intervenir. El conductor puede accionar la tecla AMG en el lado derecho del volante para elegir entre diferentes potencias de recuperación. Esto se aplica en todos los programas de conducción, con excepción de «Calzada resbaladiza», si bien la recuperación puede variar según el programa de conducción activo.
 
·       Nivel 0: el vehículo se comporta como un modelo convencional con motor de combustión y cambio manual en el que el conductor pisa el embrague; es decir, continúa rodando con muy baja resistencia mecánica. La potencia de recuperación es muy reducida, y contribuye solamente a asegurar la alimentación eléctrica del vehículo. Si está apagado el motor de combustión interna se reducen al mínimo las pérdidas por fricción en la cadena cinemática.
·       Nivel 1: este ajuste es el estándar, en el que el conductor percibe la recuperación, correspondiente aproximadamente a la deceleración de un motor de combustión interna embragado.
·       Nivel 2: recuperación intensa; no es prácticamente necesario accionar el pedal de freno al desplazarse en el tráfico fluido.
·      Nivel 3: máximo nivel de recuperación energética. En este nivel es posible la conducción «One-Pedal», como en un vehículo exclusivamente eléctrico. En función de la situación de conducción, es posible devolver a la batería más de 100 kW de potencia.
·      Particularidad del programa de conducción RACE: en el modo de circuito de carreras, el conductor desea apurar al máximo el tiempo de frenada. En el programa de conducción «RACE» se fija automáticamente la recuperación al nivel 1 con el fin de permitir un comportamiento reproducible del vehículo en el margen límite.
 
Otra ventaja de la recuperación es que el vehículo no acelera durante el descenso de pendientes acusadas. 
 
El nuevo modelo tope de gama de la serie, el AMG GT 63 S E PERFORMANCE, utiliza un motor AMG V8 biturbo de 4,0 litros con 470 kW (639 CV) y un par máximo de 900 Nm.
 
El elevado nivel de potencia se debe en parte a dos turbocompresores de doble entrada. 
 
El alternador arrancador accionado por correa (RSG) reúne las funciones del generador eléctrico y el arrancador en un solo componente, y desarrolla 10 kW (14 CV). Este grupo arranca el motor de combustión interna y garantiza la alimentación eléctrica básica de determinados grupos secundarios —como el aire acondicionado o la luz de marcha— cuando el vehículo está detenido. El RSG reacciona con gran rapidez, pues está integrado en la red de alto voltaje de 400 voltios.